08 mayo 2015

Bloodborne - ¿Por qué no me gusta?

No me gusta Bloodborne y me siento culpable por ello. No impelido por la gran masa de jugadores que lo defienden a capa y espada, no por la presión de los medios, que lo han elevado a los altares, sino porque de verdad desearía que me tocara la fibra. Me gustaría unirme a los ejércitos de aficionados que hablan bondades sobre él, compartir su gozo y diversión, pero sé que lo nuestro no puede ser.

Bloodborne - ¿Por qué no me gusta?

La verdad es que es algo que no me pasa únicamente con Bloodborne, sino con todos los juegos de From Software que he probado. He intentado muchas veces querer a Dark Souls, he puesto todo de mi parte, pero siempre he acabado plantado, con cara de tonto y sufriendo un terrible desprecio por su parte. Es como si me odiara. Tengo delante algo terriblemente atractivo, que me apasiona en sus primeros compases pero que, después de un rato, cuando comenzamos a conocernos, nos damos cuenta que aquello no funciona y que hay de dejarlo. Para mí, los juegos de From Software son polvos de una noche.

Veo Bloodborne y puedo comprender por qué le gusta a la gente. Me sedujo con sus encantos, con su ambientación oscura, con su sutil narrativa, con su sistema de combate, dinámico y veloz; con la propuesta de obligar al jugador a ser ofensivo, no de permanecer escondido detrás de un escudo... Mientras lo jugaba no podía dejar de pensar en la obra de Michael Moorcock y de establecer similitudes entre Yharnam, la ciudad del juego, y Nadsokor, la Ciudad de los Mendigos que Elric visita varias veces en sus viajes.

Pero fue un enamoramiento fugaz, una ilusión. A las pocas horas comenzaron a molestarme muchas cosas que, además, viendo después las impresiones de otros jugadores (algunos de ellos con muchísimo criterio) parece que eran las que más gustaban. Donde los demás veían aciertos y rasgos de personalidad yo no podía ver sino fallos de concepción hasta tal punto que, al igual que con sus predecesores, considero a Bloodborne como un juego roto. Creo que se le perdonan muchas cosas que, de haber aparecido en otro juego que no fuera de From Software, se criticarían.

Bloodborne - ¿Por qué no me gusta?

La exigencia al jugador


Para mí, Bloddborne le exige demasiado al jugador. No hablo en términos de dificultad, sino en que da por sentado muchas cosas. Por ejemplo, da por sentado que has jugado a Dark Souls, que conoces sus mecánicas, sus controles y que vas a saber manejarte desde el principio. Bloodborne es un juego independiente... en un principio. Desde la pantalla de inicio te está gritando que es de la familia Souls y que no se va a molestar a explicarte cómo se lucha, cómo tienes que ir descubriendo su historia, cómo es el mundo en el que vas a vivir tu aventura...

No tengo nada en contra de los juegos que implican al jugador y le invitan a descubrir su historia. Odio la típica flecha o punto en el mapa que te dice lo que tienes que hacer, pero en Bloodborne está todo demasiado escondido y se regodea en que el jugador se sienta perdido, confuso, sin apoyo de ningún tipo. Yo me he sentido solo con Metroid, sabiendo que no había nadie allí para ayudarme, en medio de un laberinto planetario. Me he sentido solo en Shadow of the Colossus, con sus enormes planicies abandonadas. Con Bloodborne no me he sentido solo, me he sentido abandonado por el propio juego en plena cuneta.

Es como si no le importara. Bloodborne existe a pesar del jugador, no para él. Un videojuego tiene que hacerte sentir como el protagonista, como el centro de su universo. Te lo ponga fácil o difícil, el videojuego está ahí por y para el jugador. Bloodborne es un borde que no se digna a hablar contigo, que te abandona a tu suerte sin decirte absolutamente nada. No hay conexión (aparente) entre los diferentes personajes que te encuentras, ninguno te dice nada, no tienes nada claro adónde debes encaminarte ni tampoco por qué haces lo que haces. Es un juego que demanda algo muy sencillo, que a la vez es muy complicado: que quieras pasártelo a pesar de todo.

Bloodborne - ¿Por qué no me gusta?

La Motivación y Bloodborne


En Psicología me explicaron que había, grosso modo, dos tipos de Motivación. Por un lado tenemos la Motivación Extrínseca, aquella que viene de fuera. La obtención de una recompensa es el ejemplo más evidente de motivación extrínseca, como en los juegos de rol en los que hacemos las misiones para subir de nivel y conseguir mejores objetos. También existe una Motivación Intrínseca, interior, que obedece a otro tipo de factores. Por ejemplo, un estudiante de medicina, con siete, ocho o nueve años de carrera por delante y que estudia por vocación, porque lo desea de verdad, no por la perspectiva de un buen trabajo o el prestigio social.

No hay duda de que la Motivación Intrínseca es mucho más fuerte y duradera. A la Motivación Extrínseca es necesario alimentarla constantemente y, de no mantener el interés del jugador, desparece rápidamente. El problema surge cuando la Motivación Intrínseca no existe y tampoco existe una Extrínseca. Recordando el caso de Planescape: Torment, se trata de un juego que tiene un sistema de recompensas basado en los objetos, el nivel y, sobre todo, en las historias que te va contando, pero a través de esas recompensas consiguió crear en mi una Motivación Intrínseca para continuar jugando.

Bloodborne no intenta ganarse al jugador. Si no te gusta lo que es, te aguantas. No ofrece recompensas en el momento adecuado, encontrando armas y armaduras en lugares insospechados, no al final de un hito, como matar a un jefe final; la curva de mejora del jugador es inapreciable y no te felicita en ningún momento. Bloodborne es castigo, castigo y más castigo. Y aquí es cuando viene la ilusión de la recompensa: la victoria del jugador. La recompensa es la victoria en sí, que el jugador haya sido capaz de superar ese complicado obstáculo. Pero, como diría el Almirante Ackbar: ¡es una trampa!

Bloodborne - ¿Por qué no me gusta?

Bloodborne no hace nada por establecer un vínculo con el jugador y se limita a machacarlo hasta que la victoria proporciona una sensación de recompensa genuina, pero fútil. No te da nada para agarrarte a esa victoria, no hace que te importe. Derrotar al juego se convierte en el único objetivo existente. Es cierto que se podría decir que Bloodborne sí que genera en el jugador una motivación para que juegue y lo derrote mediante la frustración, el revulsivo del "ahora verás". Lo que realmente hace es picarte para que lo ganes, pero esto sólo funciona si ya existe una semilla previa. Es el principio de los juegos arcade, de los shoot'em up de antaño. Pero después uno ve lo que rodea a Bloodborne y me niego a ver como cualidad tanta limitación.

¿Por qué elaboras tanto el trasfondo y me escondes tantas cosas y luego limitas la motivación del jugador a matar al siguiente jefe sólo por la satisfacción de derrotar a un enemigo difícil? Esto nos lleva a otro de los temas recurrentes en la motivación: el Efecto Pigmalión, la Profecía Autocumplida. Básicamente: Bloodborne te va a gustar si crees que te va a gustar, si ya estás predispuesto a que te guste.

Pondré el ejemplo de la historia y la ciudad de Yharnam, por lo menos hasta el punto en el que dejé el mando, apagué la consola y me dediqué a otra cosa, hastiado. Somos cazadores en una ciudad maldita y, mientras sus habitantes languidecen en sus casas durante la llamada "Noche de Cacería", nosotros paseamos por la ciudad enfrentándonos a bestias humanas. En cierto sentido, tenemos un misterio que resolver y una ciudad a la que salvar. Sólo comprendiendo en su totalidad el concepto de la Sangre de Bloodborne seremos capaces de detener la plaga y liberar a sus habitantes. Eso, en un principio, debería constituir para mi una motivación suficiente. Soy de esos que sí quieren salvar a la galaxia del exterminio a manos de los reapers, quiero salvar a Peach de las garras de Bowser, persigo a Sephirot porque quiero vengarme... Pero me importa un carajo salvar Yharnam.

Bloodborne - ¿Por qué no me gusta?

De hecho, si me hubieran dejado, habría dado media vuelta y salido de la ciudad rápidamente, abandonando a sus habitantes a su suerte. Después de varias horas deambulando por sus calles y hablando con algunos de sus habitantes llegué a cogerles un odio extremo. Deseaba que se murieran todos. Te insultan, se ríen de ti, te engañan... Y eso que se supone que estaba ahí para protegerlos y salvarlos. Yharnam es un pozo de inmundicia, con una arquitectura depresiva y bastante monótona, que abusa de los lugares estrechos en los que es incómodo moverte. Predominan las verjas coronadas con púas, hay ataúdes tirados por la calle, gárgolas grotescas en cada esquina, esculturas penitentes con los ojos vendados, hogueras con hombres de mimbre y, sobre todo, centenares de habitantes, a medio transformar en bestias, que sólo desean nuestra muerte.

¿Por qué demonios voy a querer salvar esa ciudad? ¿Por qué deberían importarme esos habitantes? ¿Por qué, haga lo que haga, el juego va a retorcer las situaciones y sacar lo peor de cada una de ellas? Bloodborne va muchas veces de elegir el mal menor, no una salida airosa. De hecho, cada vez que derrotas a un enemigo final y en vez de tener la sensación de que estás un paso más cerca del final, en realidad te sientes más y más desamparado, con la certeza de que lo que realmente estás haciendo es meterte de lleno en una trágica trampa.

Es muy sencillo. Al igual que con la sensación de recompensa, Bloodborne te impone su manera de hacer las cosas. Debes salvar Yharnam porque en eso consiste Bloodborne. Y sí, todos los videojuegos tienen un objetivo y unas mecánicas para alcanzarlo, pero volvemos al tema de la actitud. Bloodborne no hace nada para ganarse al jugador, sino todo lo contrario. Es como si el juego me dijera "Esta es la historia, la tomas o la dejas, pero voy a hacer todo lo posible para que no te enteres de qué va".

Bloodborne - ¿Por qué no me gusta?

Después de un puñado abundante de horas me di cuenta de que Bloodborne no me estaba divirtiendo en absoluto. No sabía por qué estaba haciendo las cosas y refugiarme en el concepto de "no vas a poder conmigo" no era ni mucho menos suficiente para mí. Intuía una historia, pero su desarrollo era tan lento que perdía el interés; visualmente era atractivo, pero tenía la sensación de haberlo visto antes todo, ya por la misma monotonía dentro del juego como por asemejarse demasiado a la saga Souls; y, lo peor de todo, porque tenía la sensación de que el juego me estaba haciendo trampas constantemente.

Si habéis jugado sabréis que la munición de la que disponemos no es ilimitada. También sabréis que a medida que avanzamos nos encontramos a otros cazadores que también andan por Yharnam, no a los jugadores que invaden nuestra partida, sino a personajes controlados por la CPU. ¿Por qué estos cazadores tienen munición infinita? Lo mismo noté en el enfrentamiento contra el Padre Gascoigne. Me sentí profundamente decepcionado. El juego ya es un reto en sí mismo como para encima infringir sus propias reglas y ofrecer a enemigos, a priori, similares a nosotros, pero que en realidad están dopados por los desarrolladores. El obligarnos constantemente a combatir en entornos cerrados (con los consabidos problemas de cámara que eso supone) es otro de esos elementos de los que Bloodborne abusa de forma inmisericorde. Para mí, estos dos detalles únicamente sirven para aumentar de forma artificial la dificultad del juego, no sólo haciendo que el jugador se enfrente a situaciones complicadas, sino constantemente dejándolo en desventaja. Y el problema es ese: el abuso, no el uso.

Bloodborne es monolítico, inmisericorde con el jugador. Y hace trampas para conseguirlo. Indiferencia y abuso, eso es lo que acabé sintiendo tras una treintena de horas a los mandos de la consola. Me fascinaban, y me siguen fascinando, ciertos elementos, algunas de las formas de From Software, pero tengo cada vez más claro que tienen una forma de hacer videojuegos que no casan para nada con mi concepto de diversión.

Bloodborne - ¿Por qué no me gusta?

Eso sí, me alegro de haberlo jugado, aunque sólo sea para poder exponer mis reticencias con fundamento. Sigue siendo el mejor juego que se puede encontrar a día de hoy en PS4 y, desde luego, no se puede negar que no es un título diferente en su planteamiento, que se aleja de lo establecido. ¿Cómo voy a estar totalmente en contra de una perspectiva diferente, una perspectiva que enriquece el conjunto de la industria? Ahora bien, que no es para mí, también lo tengo muy claro. 

6 comentarios:

  1. "Bloodborne existe a pesar del jugador, no para él. Un videojuego tiene que hacerte sentir como el protagonista, como el centro de su universo. Te lo ponga fácil o difícil, el videojuego está ahí por y para el jugador."


    Tu quieres ser heroe que salva a la princesa o el que acaba con los segadores, el campeón de kirkwall, pero ni mucho menos eso es lo que tienen que hacerte sentir los videojuegos, un videojuego es un medio expresivo y, como cualquier otro, te puede dar las patadas emocionales en los huevos que quiera, convertirte en el ultimo mierdecilla o dejarte tirado en una cuneta, que gracia tendría si siempre fueras el centro del universo, es que acaso realmente el mundo gira a tu alrededor?

    El problema es el concepto, tu ves los videojuegos como un medio de evasión y entretenimiento puro, que te hagan vivir grandes aventuras. Y eso esta genial, pero creo que pueden ser más que eso, para Bloodborne y para los Souls el jugador da igual, el protagonista no eres tú, es el mundo, la ciudad y la gente, aqui nadie te va a aplaudir nadie te va a dar las gracias porque eres un cazador más.
    En Dark Soul, Sif es un perro que cuida la tumba de su amo, tu llegas, lo matas y te llevas ese anillo que necesitas. Es un mundo cruel.

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  2. No me refería únicamente a que el jugador es el protagonista en términos narrativos. En los MMORPG no eres ni mucho menos el único jugador, compartes partida con cientos de personas, pero aún así el juego se desarrolla alrededor del jugador. Hablo de mecánicas, de que el juego está siempre al servicio del jugador en cuanto a que es éste el que juega, el que debe descubrir, el que juega.

    Bloodborne no hace nada de eso. No le importa el jugador, le importa únicamente él. Si nos fijamos bien en la historia, precisamente Bloodborne sí que te pone en el papel de protagonista absoluto. No eres un cazador más en realidad. Hay una historia que te marca y que te hace alguien especial dentro de esa ciudad llena de cazadores. Incluso si sabes que hay la opción de disfrutar de las mazmorras con otros cazadores el juego sigue dejando entrever que eres único.

    Yo hablo de las mecánicas, de cómo es el sistema de juego, de cómo te presentan los elementos. Bloodborne no te hace sentir como protagonista, a pesar de que te dice (a su manera) que lo eres. Es una apreciación personal, por supuesto, y soy plenamente consciente de que como yo piensa poquísima gente de este juego, que soy la voz discordante, pero Bloodborne no conectó conmigo a ningún nivel. Me maltrató y me ignoró tanto que perdí todo el interés que pudiera tener en él en un primer momento, y te aseguro que me acerqué a jugarlo con unas ganas enormes.

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    1. ya se que es un tema cerrado supongo por el tiempo transcurrido, y pues respeto tu opinión pero como debes intuir, no estoy muy de acuerdo por el simple hecho es de interpretar que el juego te deja a tu suerte, te abandona y te olvida, ya sea mecánicamente e inclusive en el lore o historia y las razones son lo siguiente, mecánicamente te avisa y te dice la manera de jugar, pongamoslo como tutorial a traves de los mensajeros. En cuanto a que eres el salvador de yharnam jamas te dice que salvaras la ciudad o que si quiera podrás salvar a alguien, es mas el juego te muestra y te dice muchas veces que aunque te esfuerces la crueldad y la tragedia igual seguira asotando el lugar cuando estés y cuando ya no estés. en cuanto al lore o donde o que debes hacer eso depende de ti, el como lo haces el que descubres, el que te enteras, es tu "objetivo", ese es tu propósito, eres un extranjero que vino a esta ciudad mística maravillosa mente aterradora y tu curiosidad por ese mistisismo, por ese querer ver las cosas, es lo que te lleva a esta aventura. no es una cruzada para salvar el mundo o a nadie es una aventura, de descubrimiento, de curiosidad, y lo que implica el meterse con cosas que uno no entiende. Este juego de eso trata, su primisa "el terror cosmico", "el peligro de la curiosidad" y "lo pequeño que somos ante este cruel mundo extraño" (muy lovecraftiano es el juego) porque hay muchos guiños hacia lovecraft. y por ultimo pues te aconsejo que le des otra oportunidad al juego tal ves lo viste de una manera un tanto incorrecta, tu motivacion no tiene porque ser el "ya veras, no me ganaras", velo como muchos otros, "quiero saber que mas me espera, quiero saber, que me dice los objetos que me encuentro, la gente que intento salvar, los enemigos nuevos que enfrentare y los bosses que veré?, como serán?, que serán?, como debo de afrontar cada area?. velo como una pintura, que debes de mirar para conocer, cual es la historia que te cuenta la misma ambientación. espero que esto te sea de utilidad, saludos.

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    2. Ya le di una nueva oportunidad hace varios meses e hice otra entrada sobre las diferentes teorías alrededor del juego que se me ocurrieron http://avalon20.blogspot.com.es/2015/09/bloodborne-cinco-teorias.html

      Aún así, sigo pensando lo mismo. Soy capaz de ver lo que os gusta de los juegos de From Software, comparto algunas cosas, me fascina su diseño y lo que subyace, pero sigo creyendo que la jugabilidad está totalmente rota. A esta gente le perdonan cosas que a otros valdría para crucificarles.

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  3. A mí me ha pasado lo mismo. Adquirí hace menos de un mes el juego con toda la ilusión y las ganas, y después de unas 20 horas he decidido rendirme, que no es para mí. No voy a ser yo el más listo y para nada diré que es malo (es obvio q no lo es), pero me ha aburrido y desesperado a partes iguales. Una verdadera lástima porque me apetecía disfrutarlo y exprimirlo al estilo de The Witcher 3, pero una vez más me sobrevienen argumentos de sobra para decir que la historia de Geralt sí q es la mejor actualmente en PS4, y con mucho.

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  4. Que manera de vender humo por parte de esta compañia, Bloodborne no es "un sucesor espirutual" de Dark Souls, quien diga eso menosprecia muchisimo a Dark Souls, el juego es aburrido,y la misma compañia termina por insultar a sus seguidores, pues para quienes se han sumergido por lo menos en un Dark Souls este juego termina siendo poco mas que un paseo en el parque, las aclamadisimas "inovaciones" del combate, son decepcionantes, y terminan siendo hasta risibles, porque son minimas y tan minisculas, que da risa ver como se conforma,agradece y alaban una "mejora" que en los juegos de Miyazaki era ya absolutamente necesaria, y que aqui da pena ajena ver esa "mejora" , ese "plus" que lo diferencia de Dark Souls... Es un juego bastante regular. Es un juego que no sorprende, no atrapa y aburre.

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