05 agosto 2015

#SiYoFueraSuperman

El poder tiende a corromper y el poder absoluto corrompe absolutamente.
                                                                            Lord Acton 
Si Yo Fuera Superman...

Es una de esas típicas preguntas que te haces charlando con los amigos. También es la típica pregunta que te puedes hacer tú solo, después de ver una película del Hombre de Acero o, simplemente, cuando se fantasea con la posibilidad de tener superpoderes. ¿Qué harías si tuvierais toda la fuerza, la velocidad y la capacidades de Superman? ¿Cómo usaríais ese poder? ¿Seríais un benefactor para la humanidad o haríais ostentación de ese poder?



A lo largo de los 77 años de vida de Superman hemos visto cómo su planteamiento y evolución han variado enormemente. No podemos olvidar que nació en el año 1938, una época muy diferente a la actual, más inocente, donde se tendía a verlo todo en escala de blancos y negros. Algo más tarde, esta visión se acrecentaría con el desencadenamiento de la Segunda Guerra Mundial y la llegada de la Guerra Fría: el mundo se dividía entre buenos y malos, y esto valía para los dos bandos, que veían al otro como anatema.

Superman es un héroe blanco, impoluto, recto de una forma totalmente inhumana. Al principio era así porque los héroes de aquella época eran así: idealizados y perfectos. Al principio, rescataba a la gente de accidentes de coches y de trenes y, por supuesto, evitaba atracos de bancos. Con el paso de los años, los poderes de Superman fueron creciendo, así como los de los adversarios contra los que se enfrentaba. Sin embargo, siendo totalmente realistas, las situaciones en las que Superman corre peligro físico real son tan excepcionales que sería complicado mantener una serie regular a base de enfrentamientos contra Doomsday o Brainiac, así que las tramas de Superman han tenido que dar muchas vueltas para mantener una tensión narrativa.


Si Yo fuera Superman 02

Visto de forma fría, el concepto de un personaje como Superman no tiene cabida en nuestro mundo actual. Vivimos en una época de antihéroes, de situaciones cambiantes, de falsas apariencias, de escalas de grises. El maniqueísmo aburre y nos resulta simplón. Nos gusta Spider-Man porque es un chaval con problemas, que tiene que conjugar su vida personal con la de su trabajo como héroe y, además, porque tiene conflictos morales. Nos gusta Batman porque se trata de un hombre atormentado, incapaz de superar un trauma de infancia, que se toma la justicia por su mano al margen de la Ley... y joder, porque es Batman.

¿Cómo pones en peligro a un superhéroe invulnerable, imposiblemente fuerte, capaz de moverse a la velocidad del pensamiento, con rayos láser en los ojos, superoído y que es capaz de respirar en el espacio? Muchas veces mis amigos y yo hemos comentado que si los guionistas de Superman lo hicieran bien de verdad harían que llevara siempre atado al cinturón un saco de piedras. Al detectar cualquier peligro se pondría a varios kilómetros de altura con supervelocidad y, con sus supersentidos, localizaría el peligro y le arrojaría peñascos hasta acabar con él. Con la fuerza necesaria para levantar un avión (una proeza menor para el Hombre de Acero) os aseguro que esas piedras destrozarían cualquier cosa que se les pusiera de por medio. Cualquiera. Pero si queremos a un Superman que sea mínimamente interesante hay que hacer que se meta en líos, yo lo entiendo, lo que no significa que me tenga que gustar.

He empezado este artículo con una de las máximas más importantes que existen relacionadas con el poder. Sabemos que el poder corrompe. Hay demasiada tentación y es increíblemente complicado no ceder ante el abuso. El poder es capaz de hacer que la gente haga muchas tonterías y, cuanto más poder, más impune se siente la persona y más fechorías puede hacer. También lo dijo Harvey Dent en la excelente El Caballero Oscuro de Cristopher Nolan: "O mueres siendo un héroe o vives lo suficiente para convertirte en villano". Superman parece inmune a todas estas máximas. Es el héroe eterno, siempre hace lo "correcto", sin importar las consecuencias. Es increíblemente inhumano, extraño, el ser con el poder absoluto que es totalmente incorruptible. Y ahora es el momento de repetirnos la pregunta que da nombre a este artículo: ¿qué pasaría si yo fuera Superman?


#SiYoFueraSuperman



Si Yo fuera Superman 03

En cierto sentido, podríamos decir que Superman es un mesías. Es imposible negar las similitudes que tiene con Jesucristo, por aquello de haber sido enviado por su padre a ser la guía de la humanidad y que vive una vida de sacrificios constante, incluso llegando a dar la vida por defendernos... para resucitar más tarde. Tenemos también su rígido sistema moral, totalmente inflexible e inalterable. Posiblemente, Superman es como es porque no es humano, porque tiene una serie de cortapisas que le impedirían convertirse en el tirano supremo.

Puedo decir que #SiYoFueraSuperman sí que acabaría por convertirme en un dictador. La tentación sería demasiado fuerte, lo siento. Uno lee las noticias y ve cómo un chaval de 10 años abducido por el IS se convierte en verdugo y no puede evitar sentirse totalmente impotente ante semejante atrocidad, especialmente por parte del que consiente, anima y propicia que ese niño tenga las manos manchadas de sangre de una forma tan vomitiva. Si tuviera los poderes de Superman iría a esa parte del mundo y me "liaría a guantás". Un poco lo que hizo Ironman en su primera película, pero más a fondo, limpiando un poco más la basura.

De la misma forma, aparecería un día volando encima del Congreso, entraría en medio de un pleno y tendría un par de palabras con sus señorías, eso suponiendo que estuvieran sentadas haciendo su trabajo y no atendiendo a cosas más importantes que gobernar y legislar en este país. Les amenazaría. Físicamente. Les haría tenerme un miedo atroz. Si no están dispuestos a comportarse de forma honrosa por Imperativo Categórico, que al menos dejen de robar y tomar el pelo al personal por el miedo real a las consecuencias.


Si Yo Fuera Superman 04

Sería un poco como Kira, en Death Note, pero sin llegar a sus extremos sociópatas y con la certeza de que aquí no habría un L para ponerme freno. Siendo Superman no puedes tener miedo a nada. Eres la Fuerza Irresistible en un mundo sin Objeto Inamovible. Regularía el mundo según mi escala de valores que, como humano, soy consciente de que puede fallar y ser enriquecida con otros puntos de vista, aunque sólo sea para fortalecerla. Pero con el poder sin límites de Superman... ¿escucharía a los demás? ¿Me erigiría como juez y ejecutor de sentencias?

El mundo tendría que conformarse conmigo y aceptar que habría por ahí un ser invencible que haría y desharía a su antojo. No sería malvado, no usaría mis poderes para abusar o para satisfacer ambición personal, pero tampoco me sometería a las leyes, especialmente si las considerara injustas. Me convertiría en alguien que acabaría imponiendo sus ideas a todo el mundo, al principio con buenas intenciones, pero estoy seguro que, al final, cometería alguna tropelía que otra.

Por todo esto es porque creo que no me gusta demasiado Superman. Uno ve algunas cosas que hace y se da de cabezazos contra la pared. De tan bueno que es, parece tonto el chico. Es incorruptible y eso es lo que lo convierte en alguien totalmente ajeno a la humanidad. ¿Mejor? ¿Peor? No, sólo diferente, extraño e incomprensible. Eso es algo que en los últimos años se está queriendo cambiar, ofreciendo una cara cada vez más humana del personaje, bajándolo del pedestal en el que se le había colocado y sacando a relucir de vez en cuando su lado más canalla. Aún sí, siempre será esa brújula imperturbable que sí, usa sus poderes, pero que constantemente está más preocupado por no ejercer abuso de ellos.




Lo que yo tengo claro es que sería un Superman completamente diferente y completamente humano. Y puede que, precisamente por eso, Superman no se pueda permitir el ceder a la tentación, por lo que tiene que ser un Intocable en plena instauración de la Ley Volstead. Un Superman como yo, que cede ante las veleidades de su humanidad, que impone su punto de vista y quién sabe qué más, podría acabar resultando desastroso, el nacimiento de un régimen de terror donde la gente carecería de libertad y se movería motivada por el miedo. Como en Hijo Rojo.

Fijaos, al final del todo sí que parece que necesitamos a Superman tal y como es. Porque es un símbolo y, al fin y al cabo, los hombres necesitamos símbolos.

2 comentarios:

  1. La idea que comentas de un Superman dictador se ha tratado en más sitios que hijo rojo; si no has leído Kingdom Come o el Miracleman de Alan Moore te recomendaría echarles un ojo cuanto antes (en especial Miracleman, fácilmente la primera y más brutal deconstrucción de Superman que se hizo nunca).

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    1. Sí, se ha tratado varias veces, pero me pareció que la de Hijo Rojo era la más adecuada. En cualquier caso, la etapa de Alan Moore es muy interesante, tiende a darle la vuelta a todo lo que hace XD

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